Ritmo y danza agrícola que se origina en el valle del Mantaro (Los Andes). Se baila en
tiempos de la siembra y la cosecha.
Con movimientos ágiles y acrobáticos y mostrando sus cuerpos sanos y fuertes el desafío entre los hombres comenzaba alentado por el canto de las wamblas (mujeres). En algunas ocasiones, en medio de la algarabía y el baile, los hombres y las mujeres llegaban a pelearse por viejas rivalidades personales, por terrenos y muy frecuentemente por problemas sentimentales.